Me pregunto si existirán las médulas de quita y pon, para poder darte la mía y que así te pusieras otra vez buena para poder comer bajo los pinos como solíamos hacer antes, y poder abrazarnos como osas, y poder decirte sonriendo lo mucho que te quiero, mamá.
Si pudiéramos tener recortables de los órganos, como aquellas muñecas de papel, quizás habría menos sopa de lágrimas a la hora de cenar y no me sabría tan amarga la hora de ir a dormir.
Nota: No es una historia personal, sino un microcuento inspirado por el relato de Norae Lebowski. Gracias :)


2 Comments:
Es precioso, muy emotivo. Le(y te) deseo la mejor suerte y apoyo del mundo. Ella estará muy muy orgullosa de ti, de eso estoy segura ♥
Gracias, Norae, aunque lo cierto es que, afortunadamente, mi madre no está enferma. Aunque el relato está basado en el día a día de una persona en esa situación.
Gracias por leerme y escribir como lo haces :)
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